Naomi Kawase: ficción biográfica

El 11 de agosto de 2018 voy a dar una clase en Escaleria sobre Naomi Kawase (con proyección de fragmentos de su filmografía) en la que haré una presentación de la directora y de su obra, con foco en algunas cuestiones de su proceso creativo:

¿Cómo hace Naomi Kawase para extrañar su obra, más aun si ésta trata sobre aspectos de su vida? ¿Cuáles son las formas estéticas de ese extrañamiento biográfico? ¿Cómo construye ficción partiendo de lo más íntimo?

Vamos a recorrer algunos de sus documentales más importantes y a pensar los virajes, la relación del documental con los largometrajes. Abordaremos los tópicos que la identifican en su último film: “Hikari” (traducida como “Hacia la luz” 2017) y luego de un breve intercambio y merienda, veremos el film completo.

Más info: Escalería

Las voces de los pájaros de papel

Comparto con ustedes una invitación que me llega desde Tokio de un amigo y catedrático, Gregory Zambrano, que estará de visita en Buenos Aires acompañando la presentación de un documental escrito y dirigido por Silvia Lidia González.

El documental se llama: “Las voces de los pájaros de papel”, sobre Hiroshima, Nagasaki y Fukushima.

La invitación será el lunes 26 de febrero de 2018 a las 18 hs, en Av. Independencia 734, 1er piso. Archivo Histórico de la Colectividad Japonesa en la Argentina. Asociación Japonesa en la Argentina

Luego, el jueves 1 de marzo en La Plata, en el Instituto de Relaciones Internacionales, a las 17:30 horas.

Más información:

Las voces de los pájaros de papel

Hana bi, de Takeshi Kitano

Hana bi (1997) Fue traducida como Fuegos artificiales en español, pero por separado Hana (flor), y Fuego (bi), cobra otro sentido. Ambos sentidos están presentes. Están los fuegos artificiales, y está también la flor del cerezo, que cae, mostrando el wabi-sabi de la sensibilidad japonesa, esa disposición del sujeto a apreciar algo que se termina, que es efímero. Y el fuego. El fuego primero está en las balas, porque el protagonista es un policía que debe enfrentarse con los yakuza, con quienes tiene deudas, pero también, el fuego es efímero y se termina, el fuego es un espectáculo para los ojos que dura un instante. El fuego derrite las balas.

El fuego. El fuego está dibujado en algunas pinturas que un compañero de este policía pinta, después de quedar lisiado. Pierde la movilidad de las piernas, lo abandona su mujer y su hija y entonces él pinta. Hace mitate, esa particular manera de mirar buscando en la forma algo diferente. Mitate, ver en la redondez de una cara, la forma de una flor, redonda. Darle a lo que se ve otro valor.

La primera vez que vi esta película no pude captar estos detalles tan sutiles porque la violencia de los filmes de Kitano se ponen por delante, si uno no está acostumbrado a verlo, si uno no entiende que esa violencia es un juego casi, una especie de telón de terciopelo, es el mismo telón que se usa en el teatro, puesto ahí para que algo no se vea en la primera mirada, para marcar algo. No hay ninguna otra cosa detrás del rojo de la violencia, por lo menos en esta película. Lo que importa es lo que está detrás, lo que se muestra apenas se corre el telón. Una mujer que está muriendo de leucemia (la esposa del policía, interpretado por Kitano). Ella no habla. Apenas se ríe. Juega con su marido. Son los últimos días de su vida. Pero no se muestra como algo dramático. Es una flor de cerezo cayendo. Y su esposo, retirado de la policía, se dedica a jugar con ella los últimos días de ella. Pero no aparenta estar muriéndose. Lo que aparenta es ser una adolescente jugando, en la playa, en la arena, en la nieve, jugando a las cartas, con cierta ingenuidad infantil, un aire infantil alarmante. Hilarante.

La esposa del policía se muere como la flor del cerezo y se vuelve infantil, pero no totalmente ingenua. Puede disfrutar del final. Juega. Otra vez wabi-sabi. Y algo que parece una paradoja, porque uno se pregunta, ¿cuándo realmente está en su esplendor la flor del cerezo? Lo primero que se piensa es que lo está cuando florece, cuando está en el árbol, cuando la vemos arriba, aferrada a las ramas. Pero pareciera que no es así. Acá, Kitano dice otra cosa. Kitano dice que esa mujer está en su esplendor en ese momento en que puede jugar y vive a pesar de saber que le queda poco tiempo de vida.

Arigato. Es la única palabra que pronuncia en toda la película. Se lo dice a su marido cuando, aparentemente, se separan.

Nota: Gracias a Mami Goda por hacer que vuelva a ver a Kitano y ahora lo disfrute más.

por: cynthia acuña matayoshi