El sumi es la barra de tinta sólida que se usa para pintar en oriente, de allí el nombre de Sumie o Sumi-e (e, imagen pictórica) a la pintura monocroma japonesa.
El sumi se hace amalgamando el hollín de pino, el aceite de semillas de otras plantas, huesos y pegamento. Luego se le agrega aroma, se lo funde en una vasija y se deja secar.
Parece simple, pero para sacar lo mejor de estos ingredientes, se debe hacer con el método tradicional que ya tiene más de 2000 años de antigüedad.
El sumi, hecho así, no pierde su color y seguirá manteniéndolo en el futuro. Al igual que el vino, el sumi mejora con el tiempo. De esta forma sigue madurando de 1 o 2 años a 5. Con cada día su tonalidad se hace más hermosa, lo que lo convierte en una tinta genuina.
No es sólo “tinta negra”, sino una tinta que puede mantener sus tonos vivos durante muchos años y que posee una suavidad y riqueza única.
¿Cómo se hace el sumi?
- Quemado: Se obtiene el hollín por la quema de aceite de paulownia o aceite de sésamo, ramas de pino, etc.
- Fusión: Se funde la cola de hueso a fuego lento en una doble caldera por un largo tiempo hasta que se licúe bien.
- Mezcla: Se coloca la cola y el hollín en una máquina para mezclar y se amasa hasta que obtiene una consistencia de jalea. Esto es importante para determinar la calidad del sumi.
- Prensa: Se amasa nuevamente, esta vez a mano. Se separa en porciones de 1 Kg. y se le agrega el perfume. Se los coloca en moldes y se los prensa. Una pequeña barra de sumi requiere 30 minutos de prensado.
- Secado de ceniza: Si las barras de sumi se secan de forma rápida despues de quitarlas de los moldes, se partirán. Por lo tanto se las coloca dentro de cenizas hasta que estén bien secas. Este proceso puede durar siete días para secar las barras pequeñas, y entre 20 a 30 días en el caso de las más grandes.
- Secado de aire: Se envuelve cada barra de sumi en tejidos de paja y se las cuelga en el techo o en en la parte superior de una sala de viento donde se secan al aire durante 1 o 2 meses. Este método se sigue utilizando hoy en día para evitar que la barra de sumi se quiebre mientras se utiliza.
- Limpieza: Se limpia la ceniza de las barras de sumi con agua, una por una. Existen también otros tipos de sumi que no necesitan este proceso.
- Pulido: Se aplica el vidriado y las barras de sumi son horneadas sobre brazas. Así se suaviza la superficie. Se los pule y se emparejan los bordes.
- Decoración: 3 o 7 días más tarde, las barras de sumi son secadas nuevamente para eliminar cualquier rastro de humedad. Luego se las pinta o decora en dorado, plateado u otros colores.
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