Esta época se destaca por un enorme crecimiento del estado Yamato gracias a la introducción del Budismo y la escritura china. También es en estos años cuando Japón conocido entonces como “Wa”, pasa a llamarse “Nihon”.
El regente y sobrino de la emperatriz Suiko, Shotoku Taishi, empezó un programa reformista marcado por la pérdida del dominio coreano de Mimana y los problemas internos de Japón. En el 604, estableció la primera constitución japonesa, la Constitución de Diecisiete Artículos, que comprendía un conjunto de principios simples para el buen gobierno siguiendo el modelo centralista de China y estableciendo una jerarquización entre los cortesanos. Los intentos de Shotoku por promover el budismo (adoptado como religión oficial) en todo el país sirvieron para extender la civilización continental en todo Japón. Comienza así el período de fe más activo del patrocinio imperial, construyendo grandes templos en la capital, como muchos otros en las provincias de todo el país.
El gran consejo, el Dajokan, dirigió el reino a través de gobernadores locales enviados desde la capital, siguiendo el modelo chino. El fracaso del último intento japonés durante siglos de intervenir en Corea (663) incitó a Tenchi a realizar reformas más centralistas. Codificó estas nuevas medidas en el denominado sistema ritsu-ryo, dividido en ritsu (códigos criminales) y ryo (códigos civiles y administrativos), que impuso una estructura estatal elaborada sobre el país con poca atención a la antigua importancia de la nobleza.
Tradicionalmente, las capitales imperiales niponas se trasladaban después de la muerte del soberano siguiendo rituales shintoístas. En el 710, la capital cambió de Asuka a Heijo-kyo (actual Nara) y la costumbre desapareció con la intención de que se convirtiera en la capital permanente.
Japón experimentó un gran florecimiento cultural. El Gran Buda (finalizado en el 752), construido en el que es todavía el mayor templo de madera del mundo, simbolizó la devoción al budismo del Japón Nara. Se establecieron conexiones extensivas con la dinastía Tang de China y Japón se convirtió en el extremo oriental de la Ruta de la Seda.
El periodo Nara fue prolífico en hitos de tradiciones nativas: la realización de dos historias nacionales, Kojiki y Nihon shoki, la compilación de la primera gran antología poética, el Man yoshu y la proliferación del arte budista. Un devoto budista, Shomu, trabajó para unir el Estado y el clero y creó problemas a sus sucesores. El sistema ritsu-ryo funcionó bien, pero el poder secular de los grandes templos fue incrementándose de forma gravosa para la casa imperial. Por último, en el 784, el emperador Kammu se separó de la influencia de los templos de Nara al trasladar la capital imperial primero a Nagaoka-kyo y tres años después a Heian-kyo (posteriormente Kioto), que hasta 1868 fue la capital titular.
Período Jomon
Período Yayoi
Período Kofun - primera parte
Período Heian
Info: Encarta, MetMuseum, Wikipedia
Imágenes: MerMuseum, TokioNacionalMuseum, Narahaku, NewYorkArt









