Fantasmas, sangre, miedo y hasta el suspenso; considerados perjudiciales para niños y adolescentes en China.
Anteriormente ya existía una ley que impedía la creación de películas de terror o suspenso en el país. No satisfechos con esa medida, prohibieron también la venta y/o reproducción de estos films, destruyendo aquellos que ya se encuentran en el mercado.
China sostiene que este tipo de producciones incluyen personajes extraños e historias ficticias cuyo único propósito es causar terror. Esto, más la violencia y crudeza, causan un grave daño psíquico en los niños.
También se prohibe cualquier película que sea considerada “vulgar” o con indicios de erotismo.
Info: adn.es










