Stupeur et temblements

Esta versión cinematográfica de Estupor y temblores, de Amelie Nothomb, parece ser bastante fiel al texto de la escritora belga. Tiene buenas imágenes y sonido, incluso buenas actuaciones… Pero se le escapa algo esencial del libro: el espíritu de la protagonista, el sentido final de sus actos, no estaban movidos por la ingenuidad ni por la locura. Amélie vive en el recuerdo de un cuerpo infantil oriental siendo adulta y occidental. Hay en el cuerpo un desfasaje y una temporalidad alterada -como siempre ocurre con el cuerpo-. Trabajar en la empresa Yumimoto es acaso una ocasión para poner a prueba esa división.

Lo cierto es que después de esa aventura, la protagonista deviene escritora… ¿por qué? ¿qué es lo que desarticula ese mundo cerrado, con horarios fijos, jefes y números? ¿O será la belleza de Fubuki lo que lleva a Amélie a escribir? Todo escritor tiene su doble y en Fubuki tenemos una versión del doble que no es siniestra sino tierna, es un doble infantil. Fubuki es el cuerpo de Amélie. Y si, un cuerpo que está fuera de sí misma pero funciona como motor del deseo.

Vale la pena ver la película para recordar el libro, para volver a leerlo. Para contrastar imágenes, las propias y las del director (Alain Corneau).

Nota anterior de Uchina

Deja un comentario