El Bunraku y la gestualidad de las marionetas

El Bunraku es el teatro clásico de marionetas japonés. Dichas marionetas tienen gran tamaño y son manipuladas según técnicas complejas, que llevan muchos años de entrenamiento. Para las marionetas que representan los papeles principales se necesitan tres titiriteros. Cada uno se especializa en el movimiento de una parte del cuerpo de la marioneta. Los titiriteros visten de negro (y llevan un gorro en su cabeza, excepto el titiritero principal) pero están en el escenario, están a la vista del público. Lo interesante es que ellos están capacitados para no realizar ningún tipo de gestualidad, con el fin de no eclipsar el lugar central de las marionetas en la representación teatral. Las emociones sentidas deben transmitirse a las marionetas a través de los movimientos de estas.

Eu Japan Fest

El titiritero principal no debe moverse al compás de la marioneta ni hacer gestos de ningún tipo. Es como un lugar vacío, que no se esconde pero, al mismo tiempo, que no se deja ver. De esta manera, transmite a la marioneta lo necesario para que esta cobre vida.

Además de la manipulación de los títeres, también está la interpretación del laúd shamisén y el canto del narrador que entona la historia. El shamisén no sólo aporta la melodía, como si se tratara sólo de un acompañamiento. Es el que transmite las emociones al público.

Yokohama Noh Theater

Lo interesante es esa transmisión del gesto y de la emoción a una marioneta que cobra vida gracias a que quienes están en el escenario ocupan un lugar de no-realización, o de no-expresión. En todo caso, el gesto debe poder pasar por ese lugar vacío que representa el titiritero para llegar a la marioneta y entonces, al público.

Fuente: Toshio Kawatake, “El estilo y belleza del Bunraku”, en Artes Escénicas de Japón (Enciclopedia web de artes escénicas realizada por Mauricio Martínez), URL: www.japonartesescenicas.org

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Yokohama Noh Theater
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