Yumiko Kurahashi, la escritora invisible

Hay momentos en la vida para leer y escribir cuentos, así es. No importa cuánto duran. Esto suele ser así. Escribiendo, leyendo y comprando cuentos me encontraba, cuando Valeria Tentoni me pasó “La putrefacción” de Yumiko Kurahashi. El efecto que me produjo fue inmediato: necesidad de escribir sobre ella, con lo poco que leí y con lo muy poco que encontré en inglés acerca de su obra.


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Su bio: Nació en Kami (prefectura de Kochi), Japón, el 10 de octubre de 1935 y murió el 10 de junio de 2005. Siguió una formación médica -como fue el caso de Kobo Abe- siguiendo el mandato paterno. Pero al finalizar esta formación se dedicó a la literatura. Estudió literatura francesa en la Universidad de Meiji. Llegó a ser nominada al Premio Akutagawa, uno de los más prestigiosos en Japón.

En 1961 escribe una novela y es acusada de plagio. Esto genera mucha controversia. Un año después, muere su padre. Sus trabajos son anti-realistas. Se le reconocen marcas de Camus, Sartre y Kafka. Escribe su tesis acerca de la obra de Sartre.

Vivió en Francia, Portugal y Los Estados Unidos. Su obra es prácticamente desconocida, al menos en español. Lo cierto es que Kurahashi no parece tampoco formar parte de la “literatura japonesa” más tradicional. No suele ser incluida por los críticos y, por lo tanto, es casi invisible para los lectores. En 1987 recibe el premio Izumi Kyoka, de literatura. Esto es todo un símbolo, dado que la tradición abierta por Kyoka, de literatura fantástica y fantasmal, es probablemente la única en la que podría ubicarse a Kurahashi.

Sufría problemas de salud y en sus últimos años se dedicó a traducir literatura infantil, algo también muy llamativo.

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“La putrefacción”: es un cuento alucinante, por el extraordinario uso del lenguaje. Me recordó en esto a algunos textos de Alejandra Pizarnik, en los que juega con los límites del sentido, creando un efecto de verdadera provocación en la escritura misma. En la manera de concebir lo que significa escribir.

“Es una época en que todas las cosas se pudren. Ese coche muerto volviéndose suave como un diablo marino también se iba deteriorando rápidamente, y estaba recibiendo los ataques de las moscas. La eternidad también se pudre.”

¿Escribir para qué, para quién? Efectos de incomodidad, de desacomodación, son los que reconozco en la lectura de este cuento. Es que el lector tiene siempre una expectativa cuando se dispone a leer “literatura japonesa”, incluso sabiendo que esa literatura puede ser incluida dentro del amplio campo de lo fantástico… cuando esas y todas las expectativas se rompen, ahí empieza el verdadero trabajo del cuento, que es introducirnos a otro mundo, llevarnos de las narices, sin tener idea de adónde. Por suerte, a veces ocurre.

Pensé que la palabra después de la lectura iba a ser placer. Pero no. No es un texto de placer. Es un texto impropio, desajustado, monstruoso.

“Esta mañana salí sin pintarme los labios ni peinarme, porque de repente quise suicidarme con tal que todas las mañanas no necesite peinarme ni maquillarme. Llevaba la cara de la locura,

¿Por qué se hace tan largo este camino? Es como si fuera el espíritu de la serpiente que se retuerce después de que le pasan por encima las llantas del coche. Pero el vientre, de inmediato era remendado y ella se iba hacia el pasado. Ya no hay nada. Solamente desde el fondo del pozo seco soplaba un viento con olor a vacío”

Lamento que aún no haya sido traducida al español. Supongo que no tardará en ocurrir (espero). Los lectores -al menos una gran parte de quienes leemos literatura japonesa-, agradecidos.

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Algunos de sus trabajos destacados:

1961, cuento: “The Monastery” (El monasterio), Tr. Carolyn Haynes, In The Showa Anthology, 2, ed. Van C. Gessel and Tomone Matsumoto. Tokyo: Kodansha International, 1985, 218-31

1965, ensayo: My Manner of Writing Novels (Mi estilo para escribir novelas)

1969, novela: The adventures of Sumiyakist Q (Las aventuras de Sumiyakist Q) Tr Denis Keene, Queensland, University of Queensland Press, 1979

1969, novela: A Floating Bridge of Dreams (El puente flotante de los sueños)

1970, cuento: “To Die at the Estuary” (Morir en el estuario) Tr. Dennis Keene. In Contemporany Japanese Literature, ed. Howard Hibbett, New York: Alfred A. Knopf, 1977, 247-81

1971, colección de cinco cuentos: “Antitragedy” (antitragedia)

1972: “The Ugly Devils” (Los peligrosos demonios), Tr. Samuel Grolmes and Yumiko Tsumura. New Directions 24: 55-67

 

Imágenes: http://emeraldgrapefruit.wordpress.com/ y http://www.edmundyeo.com/

2 pensamientos sobre “Yumiko Kurahashi, la escritora invisible”

  1. Muy interesante la nota, voy a ver si consigo algo (en alguna librería de culto o sino recurriré a Amazon).
    Saludos

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