inicio mail me! sindicaci;ón
mesu mesu osu

:: UCHINA! ::
Cultura y Arte de Okinawa y Japón

Archive for Agosto, 2007

Cuentos: “El Pañuelo” de Ryunosuke Akutagawa

El profesor Kinzo Hasegawa, de la Facultad de Derecho de la Universidad de Tokio, estaba sentado en un sillón de caña, en la galería de su residencia, leyendo la Dramaturgia de Strindberg.

El profesor Hasegawa era un experto en cuestiones de política colonial, de manera que bien puede asombrar al lector el hecho de que estuviera leyendo la Dramaturgia de Strindberg. Pero este catedrático, tan conocido como maestro como por sabio, se dedicaba en sus momentos de ocio a hojear, aunque fuera superficialmente, los libros que por cualquier motivo interesaran a los estudiantes de su época. Gracias a estas lecturas, aunque innecesarias para enseñar su especialidad, se informaba sobre los intereses, las ideas y conocimientos de sus alumnos.

Así, en los últimos tiempos, también se había dedicado a leer De Profundis e Intentions, de Oscar Wilde, por la única razón de que dichas obras eran favoritas de los alumnos de una escuela profesional de la cual era director. No existía motivo de asombro, entonces, que leyera una obra sobre el teatro y los actores de la Europa moderna. Entre los estudiantes que tenía a su cargo, algunos habían escrito comentarios críticos sobre Ibsen, Strindberg y Maeterlinck, a la par que otros soñaban con imitar a estos autores, y anhelaban fervientemente consagrar sus vidas al teatro.

Cada vez que Hasegawa terminaba de leer una de esas piezas abundantes en frases tan ingeniosas como mordaces, apoyaba sobre sus piernas el volumen encuadernado en tela y permitía que su mirada ausente se dirigiera hacia el farolillo Gifu que colgaba en la galería. Cosa extraña, en verdad, pero cada vez que su pensamiento abandonaba a Strindberg, se presentaba ante él la imagen de la mujer en cuya compañía había comprado este farol. Se había casado con ella durante una estancia en los Estados Unidos. Era norteamericana, pero amaba Japón y a los japoneses no menos intensamente que su marido. Y eran particularmente ciertas creaciones artesanales producidas por la refinada técnica japonesa las que encantaban a la señora Hasegawa. El farol Gifu en la galería más bien debía ser considerado una manifestación de su gusto personal que una necesidad del sentido estético del profesor Hasegawa.

De la misma manera, cada vez que detenía la lectura, el profesor dejaba que su pensamiento errara de su mujer al farol Gifu y del farol Gifu a la civilización que éste representaba. No se podía dudar de que Japón había logrado, en los últimos cincuenta años, considerables progresos materiales, pero mediocres realizaciones en el plano espiritual. En rigor de verdad, la civilización había perdido terreno. Poner remedio a esta degradación constituía el deber más urgente de los pensadores japoneses modernos.

Pero ¿cómo lograrlo? Una sola vez había ofrecido una solución: la del Bushido, gloria y orgullo del Japón. Acerca de esta matera, el profesor tenía fuertes convicciones. El Bushido jamás debió ser entendido como un código moral estrecho y sectario propio de un pueblo aislado: si hasta era evidente que existían en él ciertos rasgos comunes con el espíritu del cristianismo occidental. Por lo demás, si el Bushido se mostraba todavía capaz de dotar de cierto sentido a la vida de los japoneses, los beneficios no habrían de limitarse sólo a la vida espiritual del Japón. Redundarían, también, en una mayor comprensión mutua entre occidentales y japoneses y contribuiría, por consiguiente, a la causa de paz internacional.

Leer el resto de esta entrada »

Pintura oriental animada

Solo quería compartir esto con ustedes… un hermoso video

Kitano: ‘No soy capaz de rodar bien las escenas de gente comiendo’

El famoso director de cine, el japonés Takeshi Kitano, muestra en Venecia “Glory to the Filmmaker!”

Takeshi KitanoEl japonés Takeshi Kitano, uno de los maestros del cine actual, reconoció hoy que sus filmes tienen al menos dos puntos débiles: las comidas y las mujeres.

“No soy capaz de rodar bien las escenas de gente comiendo. Hay directores que lo hacen estupendamente, pero no es mi caso”, admitió Kitano durante una rueda de prensa en Venecia, donde presentó hoy fuera de concurso en la 64 Mostra de Venecia su última obra, “Glory to the Filmmaker!”

“Es un punto débil de mi cine, al igual que filmar personajes femeninos“, añadió Kitano, que en gran parte de su filmografía se ha centrado en las facetas más violentas del ser humano, prácticamente siempre encarnado por caracteres masculinos.

Era muy difícil rodar con niños, porque no me atendían, tenía que gritarles todo el rato. Pero, al final, creo que quedó bien”, precisó.

Glory to he Filmmaker!” forma parte, según Kitano, de una trilogía cuya primera parte fue su anterior obra, “Takeshis” (2005), con la que aspiró al León de Oro y que sigue una línea distinta a sus anteriores filmes.

El problema era que “Zatoichi” (2003), una historia de acción sobre un espadachín ciego protagonizada por el propio Kitano, que le valió un premio al mejor director en Venecia, “tuvo tanto éxito que no sabía muy bien qué hacer a continuación”.

En esta película “he intentado quebrar la línea temporal y convertir el tiempo en piezas de un puzzle. Es una intención que podría definirse como cubista”, explicó.

[Fuente: EFE]

Jornada de Artes Marciales - 22 de septiembre

Jornada de Artes Marciales

Fecha: Sábado 22 de septiembre de 2007, de 10 a 18 hs.

Lugar: Jardín Japonés. Av. Figueroa Alcorta y Casares.

Ctro Dif Aikido.JPGkuratadojo.jpgtaidokaikenpo.jpg
Keanshinkai.jpgShohei.jpg

11 hs Aikido por el Instituto Kurata Dojo a cargo del Sensei Katsutoshi Kurata
12 hs Karate por Asociación Okinawa Karate-Do estilo Shohei Ryu a cargo del Sensei Kaoru Miyagi
13 hs Aikido-Iaido por el Instituto Buenos Aires Aikikai – Takemusu Aikikai a cargo de Roberto Sánchez 3° DAN
14 hs Karate por Asociación Shorin-Ryu de Karate-Do y Kobudo Shin-shu-kan a cargo de Sensei Emiko Ganiko
15 hs Taidokai Kenpo por la Asociación Argentina de Taidokai Kenpo a cargo del Sensei Francisco Compan
16 hs Aikido por el Centro de Difusión de Aikido a cargo de Sakanashi M. Shihan
17 hs Karate Kobudo por la Asociación Karate-Do Kobudo Shito Ryu a cargo de Carlos Kohl 6° DAN

Ryunosuke Akutagawa

Akutagawa nació en Tokio el 1 de marzo de 1892. A poco de nacer, su madre se volvió loca. Su padre, Binzo Shinhara, no se hizo cargo de su cuidado, y el futuro escritor fue adoptado por su tío Michiaki Akutagawa, cuyo apellido adoptó.
Fue un niño enfermizo e hipersensible, y muy pronto un lector incansable, que sobresalió como estudiante. Desde muy joven lo cautivaron el idioma y la literatura de Inglaterra. En 1913 ingresó al Departamento de Literatura Inglesa de la Universidad Imperial de Tokio, donde se graduó en 1916 con una tesis sobre William Morris.
En 1915, “Rashomon” llamó la ateción del famoso novelista Natsume Soseki, quien le brindó desde entonces estímulo y admiración. En 1916, su prestigio se expandió aun más con la publicación de “La Nariz”, crónica de la lucha y reconciliación de un monje budista con su disparatada nariz.

post-332432-1159843430.gif

En 1917 publicó su primer libro de cuentos, se casó con Fumi Tsukamoto, y comenzó a trabajar para un importante periódico. Trataba de consagrar el mayor tiempo posible a la escritura. Aunque nunca visitó Occidente, su conocimiento de la literatura occidental era profundo: le interesaron particularmente Strindberg, Nietzsche, Dostoievski, Baudelaire y Tolstoi. No menor, naturalmente, era su conocimiento de las literaturas japonesa y china.
Se puede decir que el período más activo de su vida fue en 1921, año en el que publica su quinto libro de cuentos y viaja a China, donde permanece 4 meses. Al año siguiente su salud comenzó a decaer.

akuagawa

En 1926, perseguido por alusinaciones visuales esporádicas y una depresión que no lo abandonaba, se trasladó temporariamente a Kegenuma, Sagami; y el 24 de julio de 1927, de vuelta en su casa de Tokio, se suicidó con somníferos. Tenía treinta y cinco años.
Su nota final, titulada “A cierto viejo amigo”, tiene un tono familiar para quienes ya han leído sus cuentos:

 

Probablemente nadie que intente el suicidio tiene clara conciencia de todos sus motivos. Los cuales generalmente son muy complejos. Por lo menos en mi caso está impulsado por una vaga sensación de ansiedad, una vaga sensación de ansiedad sobre mi propio futuro. […]
Nosotros los humanos, siendo animales humanos, tenemos un miedo animal a la muerte, la así llamada vitalidad no es otra cosa que fuerza animal. Yo mismo soy uno de esos animales humanos. Mi sistema parece gradualmente haberse liberado de esa fuerza animal, teniendo en cuenta el poco interés que me queda por el alimento y las mujeres. El mundo en el que estoy ahora es uno de enfermedades nerviosas, lúcido y frío. La muerte voluntaria debe darnos paz, si no felicidad.
Ahora que estoy listo, encuentro la naturaleza mas hermosa que nunca, paradójico como suene. Yo he visto, amado, entendido mas que otros, en ésto tengo cierto grado de satisfacción, a pesar de todo el dolor que hasta aquí he soportado. […]

________________________________________
Fuente de la carta: mabuse.com.ar

 

Siguientes entradas »