Kimigayo wa
Chiyo ni yachiyo ni
Sazare-ishi no
Iwao to narite
Koke no musu made
Que su reinado, Señor,
dure mil generaciones,
ocho mil generaciones,
hasta que las piedras se hagan rocas
y en ellas brote el musgo.
La letra del himno nacional de Japón (o Kimigayo) se tomó de un poema antiguo, el cual se encuentra en dos antologías de waka (poema japonés de 31 sílabas), en el Kokin Wakashu (s.X), y en el Wakan Roeishu (s.XI). A pesar de esto, se desconoce el autor.
Se acostumbraba acompañar al poema con melodías típicas como el yokyoku (estilo de las canciones del teatro Noh), kouta (canciones con acompañamiento de shamisen), saireika (canciones de festival) y biwauta (canciones con acompañamiento de biwa).
En 1869, John William Fenton, instructor de la banda militar británica, que en esos tiempos trabajaba en Yokohama, hizo conocer a los miembros de la banda militar japonesa la existencia del himno nacional británico. Les hizo notar así la necesidad de un himno nacional, y propuso que compondría la música si le daban la letra.
Se le encargó entonces, al capitán de artillería Oyama Iwao, versado en historia y literatura de China y Japón, que seleccionara una letra apropiada para el himno. Luego Fenton se encargó de la música, basada en una biwauta titulada Horaisan. Sin embargo, luego de su interpretación en un desfile militar en 1870, se acordó que era necesaria una revisión.
En 1876, Nakamura Suketsune, director de la Banda Naval, propuso el cambio. Decidieron que la nueva melodía debía reflejar el estilo empleado en los cantos musicales que se interpretaban en la corte imperial. En julio de 1880 se designó a Suketsune, Yotsumoto Yoshitoyo (director de la Banda de la Armada), Hayashi Hiromori (director de las representaciones gagaku, musica cortesana) y Franz Eckert (instructor alemán contratado por la Marina) para este cometido.
Finalmente, se seleccionó la melodía compuesta por Hayashi Hiromori, con base en la escala tradicional empleada en gagaku. Eckert hizo un arreglo vocal de cuatro partes, y el nuevo himno nacional se interpretó por primera vez en el Palacio Imperial, el 3 de noviembre de 1880, día del cumpleaños del Emperador Meiji. Así nació el Kimigayo conocido actualmente.
El pasado viernes 28 de marzo un tribunal japonés juzgó al ejército imperial de haber estado implicado en los suicidios colectivos de okinawenses durante la Segunda Guerra Mundial, rechazando así la demanda presentada contra Kenzaburo Oe, premio Nobel de Literatura Japonesa.
Kenzaburo Oe había recibido la demanda a causa de su libro “Notas de Okinawa”, en el cual relataba cómo el ejército imperial había ordenado a los habitantes de Okinawa que se suicidasen antes que rendirse ante los Estados Unidos en 1945.
El juez Toshimasa Fukami dijo que “está reconocido que el ejército estuvo fuertemente implicado en los suicidios colectivos”.
La batalla de Okinawa fue la más sangrienta de la guerra del Pacífico y la única en Japón. Los combates duraron 83 días y murieron 12.520 soldados estadounidenses y 190.000 japoneses, la mitad de los cuales eran habitantes de la isla.
Aunque la mayoría murieron por los bombardeos estadounidenses, los sobrevivientes contaron que las tropas japonesas habían empujado a los civiles a suicidarse antes que entregarse a los norteamericanos.
Este juicio fue una de las razones que dio lugar a que el año pasado el gobierno justificara su decisión de cambiar los libros de texto omitiendo toda referencia al hecho de que el ejército obligase a la población a suicidarse. Finalmente, en diciembre y después de varias protestas junto a una petición, el ministerio de Educación restauró la referencia en los libros de historia a que la población de Okinawa “cometió suicidios colectivos con la implicación del ejército japonés”.
- Qué niños más raros.
¿Siguen sin hablar?
- Es bastante interesante. Para los niños nuestros saludos son una pérdida de tiempo.
- Yo lo tengo que hacer para vender coches.
Tengo que hacerlo.
- Sí, actúa como lubricante en este mundo.
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Ohayô, de Yasujiro Ozu
“…nos demostrará el poder del habla en nuestra vida cotidiana” [labutaca]
El Hinomaru, “círculo solar”, es la bandera nacional de Japón.
El origen del uso de estos círculos en banderas y estandartes no está claro. Sin embargo, ya en el siglo XII, los bushi (guerreros samurái) dibujaban discos solares sobre los gunsen (abanicos plegables).
Durante los siglos XV y XVI el hinomaru se usó como insignia militar. El motivo más común siempre fue el círculo rojo sobre blanco, pero también existían ejemplos de círculos dorados sobre azul oscuro.
Se comenzó a usar como símbolo del país a fines del siglo XVI y principios del XVII, identificando los barcos enviados al extranjero. Durante el período de sakoku, o “reclución nacional” (1639-1854), se prohibió el comercio y otras relaciones con países extranjeros que no fueran China, Corea y Holanda. Pero después de 1854 el shogunato Tokugawa empezó a comerciar con otros países (incluyendo Estados Unidos y Rusia), y los barcos mercantes japoneses comenzaron a usar nuevamente la bandera con el fin de no ser confundidos con embarcaciones extranjeras.
La bandera se izó por vez primera en el barco oficial Kanrin Maru en 1860.
A pesar de esto, no fue hasta el 27 de enero de 1870 que el Hinomaru fue oficialmente declarado bandera de Japón, cuando la familia Tokugawa había perdido poder político y regía el gobierno Meiji.
En 1872 se usó la bandera por primera vez en las oficinas gubernamentales, un año antes de que el calendario lunar fuera oficialmente reemplazado por el solar.
La Prefectura de Okinawa (沖縄) – Uchinā en el idioma local– es una unidad administrativa de Japón asentada sobre la Isla de Okinawa, la mayor del archipiélago Ryukyu, que se encuentra al sur del país.