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Acerca de Kobo Abe en español (1)

Por Cynthia Acuña-Matayoshi (2)

“Al librarse de todas las pertenencias, el ser humano no tendría más remedio que pertenecerse única y exclusivamente a sí mismo” (K. A.)

 

La vía del cine: entre la música y el silencio

Me pregunto por la recepción de Kobo Abe en español, especialmente en América Latina. E inmediatamente pienso en imágenes. Me sitúo en el cine. Creo que hay una vía inexplorada de recepción de la obra de Abe que tiene relación con el cine. Es que sus dos películas “La mujer de la arena” (3) y “La cara de otro” (4) fueron éxitos en el cine. Y quizás, mucho después, encontraron lectores. Y esas imágenes tan potentes deben haber sido para no pocos, la entrada al mundo de Kobo Abe, gracias a los festivales europeos y al éxito que estas películas tuvieron fuera de Japón.

Es casi invaluable la importancia que han tenido los Ciclos de cine japonés, iniciados en América latina ya en los años setenta (5), promovidos por instituciones que fueron fundamentales en esa difusión. Un caso paradigmático es el de la Cineteca Nacional de México, fundada en 1974.

El universo abeano a través del cine está mediado por imágenes potentes, por signos imborrables. No puedo olvidar la voz de Tatsuya Nakadai en Tanin no kao, ni su andar lento y teatral. El signo cinematográfico es diferente del signo lingüístico, tiene otra espesura. No olvidaré nunca el sonido de la arena en Suna no onna, un sonido casi imperceptible que se vuelve ensordecedor y va horadando la piel del personaje -y la del espectador-. Ese universo no está en las novelas (¿o sí?) pero forma parte de ese mundo fantástico que atravesamos sus lectores, años después. Las películas que Abe filmó -como transcripción, reescritura de sus novelas- fueron dirigidas por la mirada aguda de Hiroshi Teshigahara y, sin ninguna duda, cobraron vida a partir de la música de Toru Takemitsu. Sin que lo sepamos, esas imágenes poéticas nos llegaron como sonidos.

Takemitsu tiene una concepción muy singular de la música. En lo que respecta a la música para cine, considera que es más importante eliminar música que añadirla. Trabaja con el silencio y a partir del silencio. La música, para él, no tiene por función decorar las imágenes sino hacer oír lo que la imagen no puede decir. Trabaja con lo irrepresentable. Por eso, la música de La mujer de la arena acompaña el avance así como el derrumbe de la arena, la imposibilidad de ser dominada.

En el caso de Tanin no kao (The Face of Another), Takemitsu elige musicalizarlo con un vals cantado en alemán. Es muy difícil dar una respuesta acerca del porqué de esta elección. ¿Una referencia a la guerra? ¿Una alusión al romanticismo alemán?

El sonido forma parte de lo pegajoso -viscoso, pastoso- del cine de Abe-Teshigahara-Takemitsu.

Ediciones en español: novelas y cuentos

Dos clásicos: La mujer de la arena y El rostro ajeno

Suna no onna -un título que puede traducirse como la mujer de la arena o la mujer de arena- fue publicada en Japón en 1962 y llevada al cine en 1964. La trama es la siguiente: un entomólogo se sumerge en las dunas en busca de un insecto para su colección, con el deseo de que dicho descubrimiento permita que su nombre quede escrito en un libro de entomología.

Unos aldeanos lo invitan a hospedarse por una noche en la casa de una mujer de la aldea, resultando esto una trampa que lo lleva a quedar atrapado en un mundo subterráneo, debajo de la arena. La película muestra el trabajo forzado que deben realizar con esta mujer para recibir comida y agua de los aldeanos mientras la arena va horadando no sólo la casa sino todo su yo, así como sus esperanzas de liberarse de ese pozo en el que se encuentra atrapado (6). Después de años de encierro, frente a una nueva posibilidad de escapar, no lo hace. Pospone la huida. Está inmerso en un nuevo descubrimiento relacionado con las propiedades de la arena.

La mujer de la arena fue traducida directamente del japonés por Kazuya Sakai -pintor argentino de origen japonés, que además fue traductor y editor-, y publicada por la editorial mexicana Era (7) en 1971. No puedo dejar de mencionar el importante papel que tuvo Kazuya Sakai en la difusión de la cultura y las letras japonesas en Argentina. Fue probablemente quien realizó la apertura más importante, como gestor cultural, para lo que vendría después (8).

Pero el enorme despliegue en Buenos Aires fue breve: sólo once años. Sakai se fue en el momento más alto de las expectativas alrededor de su figura. Y revisando sus traslados se dibuja una biocronía con simetrías extrañas, como las que trazaban las marchas del inquieto poeta Basho en el siglo XVII: infancia en Buenos Aires, de los 8 a los 24 Japón, de los 24 a los 35 el esplendor porteño, tres años en Nueva York, otros doce intensos en México (entre 1965 y 1977) en contacto con el círculo intelectual que rodeaba a Octavio Paz –y más traducciones como los cuentos de fantasmas de Ueda Akinari, alimento del mejor cine japonés, la narrativa de posguerra de Abe Kobo, más teatro clásico Noh y literatura de mujeres del siglo X-, y desde los 50 años la etapa final en Dallas, Texas, hasta su muerte en 2001. (9)

Varios años después, la traducción de Sakai de La mujer de la arena será editada por Siruela (España), en 1989.

El rostro ajeno se publica en Japón en 1964. En español, se edita por Siruela en 1994. Se trata de una novela extraordinaria, con un ritmo frenético, que tiene muchos rasgos de la literatura gótica occidental (aborda el tema del doble, del monstruo, de la tensión irresoluble entre la razón y la pasión). Con más de un narrador y un clima denso, a veces enloquecido. Trata el tema de un hombre al que se le quema el rostro con productos químicos en un extraño accidente de laboratorio.

El narrador quiere mostrar que el alma reside en la piel, y que un hombre sin rostro es un hombre que está escindido del mundo. Esa ruptura lo lleva a hacerse una máscara que tape su cara-agujero y le permita restablecer el lazo con los otros. Pero la máscara (hecha con la forma de la cara de otro) nunca llega a fundirse con él. Nunca llegan a ser uno.

Dichas obras -hoy casi inhallables- fueron y siguen siendo claves. No han perdido su importancia ni su potencia.

El relanzamiento: Idéntico al ser humano

Después de la difusión de estas dos grandes novelas pasará bastante tiempo hasta que surjan nuevas traducciones -que circulen por la vía del campo editorial-. Después de casi cuarenta años (si tenemos en cuenta esa primera edición mexicana del ’71) Abe vuelve a ser traducido, esta vez por Ryukichi Terao (10) bajo la revisión de Gregory Zambrano (11). Ambos emprenden la traducción de Idéntico al ser humano (Ningen sokkuri, 1967), editada en el año 2010, por Candaya (Barcelona, España). Esta vez también se trata de una traducción directa del japonés.

La edición de Idéntico al ser humano fue quizás el relanzamiento de la obra de Abe al mercado editorial en español. Editada en un momento en que la literatura japonesa estaba siendo revalorada gracias al éxito de autores como Haruki Murakami y Banana Yoshimoto. Probablemente estos escritores han suscitado un renovado interés por la literatura japonesa, especialmente para las generaciones más jóvenes.

Un proyecto de traducción: Gregory Zambrano y Ryukichi Terao

Antes de continuar trazando este recorrido editorial que se re-abre en 2010 es preciso señalar el trabajo que hay detrás de estas nuevas publicaciones. Se trata de una investigación emprendida por Gregory Zambrano en torno a la obra de Kobo Abe, financiada por la Fundación Japón. Algunos de los trabajos resultantes de dicha investigación han sido publicados en el sitio web Los mapas secretos (12), donde se puede acceder libremente a artículos vinculados a la literatura japonesa y latinoamericana. Y a las relaciones entre ambas. Gran parte de esa investigación se condensa en el libro Hacer el mundo con palabras. Los universos ficcionales de Kobo Abe y Gabriel García Márquez, un libro absolutamente original -publicado en Venezuela- en el cual el autor compara los modos en que García Márquez y Abe se sitúan respecto de su tradición y crean universos ficcionales.

Por otra parte, dicha labor de investigación fue creciendo, hasta consolidarse como proyecto de traducción al español de muchos textos hasta entonces desconocidos de Kobo Abe.

Los cuentos siniestros en Argentina

Lo que sucede con la difusión y la lectura es difícil de estimar en un corto tiempo. Es difícil de valorar a nivel de las geografías. Los lectores cambian. Los mediadores, también. Y el proceso está todo el tiempo resignificándose. El autor se vuelve a leer. Hay ciertas decisiones editoriales que empujan hacia adelante dicho proceso. Es como prender una chispa. Puede o no encenderse el fuego. Algo de esto creo que sucede en el año 2011 en Argentina. Será la primera vez que una editorial argentina, Eterna Cadencia, edite una traducción directa del japonés de la obra de Abe. Es algo inaugural, y al mismo tiempo, no lo es, porque el equipo de traducción está conformado por Gregory Zambrano y Ryukichi Terao.

Lo que es absolutamente nuevo es el material traducido. Zambrano y Terao seleccionan una serie de cuentos de Kobo Abe. Se trata de Los cuentos siniestros (2011). Esta selección no existe en otro idioma más que en español (13). Oficinistas, desocupados, personajes sin nombre, adormecidos o desesperados, son los protagonistas de estos cuentos que introducen al lector -mediante un lenguaje cotidiano- a un mundo irreal, en donde los valores o las coordenadas sociales se encuentran trastornados o degradados.

Terao viaja en 2012 a Buenos Aires y presenta el libro en la editorial Eterna Cadencia (14). Esto tiene una repercusión, a tal punto que en 2013 la misma editorial, -con el mismo equipo de traducción- publica Historia de las pulgas que viajaron a la Luna, una nueva selección de cuentos de Abe. Algunos de ellos tienen una marca futurista y claros componentes de humor y de lo absurdo. “La invención de R-62”, por ejemplo, es un relato que produce espanto, por el lenguaje mismo con el cual cuestiones tales como la vida, la muerte, la libertad, el cuerpo, son tratados por los personajes. La idea de ser “un cadáver vivo” (tema que será también abordado en la novela El rostro ajeno), y a la vez, no ser dueño de sí mismo, es el eje de este cuento que nos conduce por pasajes verdaderamente siniestros.

También en 2012 la editorial Siruela publica en España El hombre caja y rápidamente se distribuye en Argentina. Abe vuelve a ser leído, elegido por los lectores latinoamericanos (15).

Otros espacios

El teatro

En Argentina casi no se conocen las obras de teatro de Kobo Abe. Tampoco la impronta que este ha tenido en su obra (16). Sabemos que fundó un estudio de actuación en Tokio en 1973 (el Abe Kobo Studio), en el que formó actores con un método propio. Y que escribió más de una docena de obras de teatro. Muchas veces dirigió sus propias obras, así como también producciones japonesas de obras de Harold Pinter, Eugene Ionesco y Samuel Beckett.

En México, en cambio, el vínculo de Abe con el teatro ha sido un poco más conocido. Según lo expresó Guillermo Quartucci (17); en México las obras de Abe son conocidas y tuvieron su lugar en los teatros (18). Se ha realizado, por ejemplo, una puesta en escena de La mujer de la arena.

Por otra parte, Guillermo Quartucci tradujo al español una obra teatral de Abe: “La maleta” (en 1991), representada en Tokio por primera vez en 1969. Dos amigas conversan en el transcurso de una hora, en la cual surge el tema de una extraña maleta cerrada con llave que se encuentra en casa de una de ellas, la mujer casada. La maleta es representada por un hombre.

La maleta -y lo que se encuentra en su interior- es un enigma para ambas mujeres. De ella surgen sospechas, temores, ruidos, retazos de palabras… (¿de la maleta o del interior de las mujeres?). Discuten si quitar o no el cerrojo, ¿qué es lo que temen saber? La maleta cerrada es un enigma, y abierta quizás es mucho peor. Escrita con un lenguaje cotidiano, la obra logra una atmósfera extraña, irreal e insospechada.

Guillermo Quartucci y El Colegio de México

Guillermo Quartucci tuvo un papel destacado en la difusión de la obra de Kobo Abe. Entre sus aportes encontramos traducciones y textos interpretativos de la obra de Abe escritos en medios académicos (El Colegio de México (19) y la Universidad Nacional Autónoma de México). Asimismo, en septiembre de 1996 asiste a un Simposio en la Universidad de Columbia, Nueva York, en el que se conmemora a Kobo Abe (“Kobo Abe, Maker and Breaker of 20th Century Sensibility”), siendo el único participante del hemisferio sur.

Pero además, Quartucci publicó un libro sobre Abe en 1982, que tuvo una circulación en los medios académicos, pero que lamentablemente no fue reeditado. Se trata de Abe-Kobo y la narrativa japonesa de posguerra (20). La escritura de Quartucci es atrapante porque no se agota en un análisis de los textos, ni en situar el marco histórico de los mismos. Posee elementos de interpretación singulares, detalles iluminadores. Y creo que esto hace honor a Kobo Abe. El simbolismo. Las figuras. Los detalles pequeños.

Un mapa fragmentario
Intenté trazar un mapa de la recepción de Kobo Abe en idioma español sabiendo, desde el comienzo, que el mismo sería fragmentario. No obstante, hay una geografía, hay ciertos itinerarios por donde poder rastrear esa recepción, que aún son indicios, rastros, huellas que conducen por distintos caminos, que sólo a veces se cruzan.

En varias ocasiones señalé que hay nuevos lectores. También es cierto que durante estos cuarenta años de difusión cambió el escenario de las letras en América Latina y la relación con la literatura japonesa. Quizás porque se encendió una chispa, los libros de Kobo Abe se continúan traduciendo y editando.
Y hay mucho todavía por leer de Kobo Abe.

Notas

1. Este texto fue publicado en la revista Sake, número 1, Bs. As., 2014 (Quiero agradecer a Matías Chiappe por la invitación a escribir este texto, a Gregory Zambrano por haber tenido la amabilidad de revisarlo y a Guillermo Quartucci, por la generosidad de facilitarme material sobre Kobo Abe.)

2. Escritora de ensayos y ficciones. Colabora en la Revista literaria Tokonoma. Administra el sitio web Uchina, dedicado a la difusión del cine y la literatura japonesa. También se desempeña como docente e investigadora universitaria.

3. La película (traducida al inglés como Woman in the Dunes) fue estrenada en Japón en 1964. Obtuvo el Premio Especial del Jurado del Festival de Cannes ese mismo año. Y el premio Kinema Junpo a mejor película.

4. Esta película fue estrenada en Japón en 1966 y traducida al inglés como The Face of Another (La cara de otro).

5. Sólo para dar un ejemplo, en marzo y abril de 1979 el Centro de Estudios de Asia y África del Norte -con el auspicio de la Cineteca Nacional de México- lleva a cabo el Ciclo “La sociedad japonesa de Posguerra a través del Cine”; allí se proyecta “La mujer de la arena”.

6. El papel representado por la mujer es enigmático, dado que ella acepta esa vida de una manera muda. En este sentido, es un personaje que nos recuerda a la literatura de fantasmas de Lafcadio Hearn, donde la mujer –en apariencia viva- puede ser un demonio o un fantasma.

7. La editorial Era fue fundada en México en 1960 por Vicente Rojo, José Azorín y los hermanos Neus, Jordi y Quico Espresate -un grupo de españoles exiliados en México que compartían el oficio de la imprenta-. La editorial se caracterizó por publicar primeras obras, fue el caso de la primera edición de El coronel no tiene quien le escriba, de Gabriel García Márquez.

8. Sobre Kobo Abe: Kazuya Sakai, Japón: hacia una nueva literatura, cap. 6: “Abe Kobo y la nueva narrativa”, México, El Colegio de México, 1968.

9. Amalia Sato, “Kazuya Sakai. El arte de las invenciones culturales. Texto catálogo, Exposición Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires, Argentina.”, en Blog de la revista Tokonoma (10/02/2009), URL: http://revistatokonoma.blogspot.com.ar/2009/10/kazuya-sakai-el-arte-de-las-invenciones.html

10. Ryukichi Terao es profesor de la Universidad de Ferris, Yokohama, Japón; véase: http://hispanismo.cervantes.es/Hispanistas_ficha.asp?DOCN=9741

11. Gregory Zambrano es poeta, ensayista, editor, profesor e investigador de la Universidad Los Andes (Venezuela). Ha realizado una labor indiscutible para los lectores de la literatura japonesa en español. Actualmente se desempeña como profesor e investigador en la División de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Tokio, URL: http://latinamerica.c.u-tokyo.ac.jp/japanese/zambrano.html

12. Los mapas secretos, URL: http://gregoryzambrano.wordpress.com/

13. Incluye los cuentos “El pánico”, “El perro”, “El Grupo de Petición Anticanibalística y los tres caballeros”, “El huevo de plomo”, “La casa”, “La muerte ajena” y “Al borde del abismo”.

14. Contamos con una desgrabación de esa presentación, del 16 de marzo de 2012, que puede leerse en el Blog de Eterna cadencia, URL: http://blog.eternacadencia.com.ar/archives/2012/20685

15. Y como dije antes, estamos frente a nuevos lectores, ¿estaremos también ante una redefinición de lo que se considera literatura japonesa? No puedo evitar hacerme la pregunta, ¿qué otros autores seguirán siendo publicados en esta nueva línea de literatura japonesa, hasta entonces silenciada o desconocida? Pienso en Yumiko Kurahashi…

16. Sobre este tema, véase: Acuña-Matayoshi, Cynthia, “La impronta escénica de Kobo Abe”, en Colección ALADAA, pp. 478-492, URL: http://www.aladaa.com.ar/coleccionaladaa/ALADAA_XIV_Congreso_Internacional_2013-1.pdf

17. Guillermo Quartucci nació en Santa Fe, Argentina. Realizó sus estudios de licenciatura en Letras en la Universidad Nacional del Sur de Bahía Blanca. Emigró a México durante el golpe de estado argentino de 1976 y desde entonces vive en México y en Japón. En 1979 obtuvo el título de Maestro de Estudios de Asia y África en el Colegio de México.

18. Comunicación de Guillermo Quartucci en el XIV Congreso Internacional de ALADAA, 2013.

19. Institución que cumple aún hoy un papel muy importante en América Latina en cuanto a la difusión de estudios asiáticos en general.

20. En el prefacio se indica que el libro es el producto de una serie de seminarios dictados a lo largo de dos años en el Centro de Estudios de Asia y África, en El Colegio de México. Guillermo Quartucci, Abe-Kobo y la narrativa japonesa de posguerra, México, El Colegio de México, 1982, 132 p. La primera edición fue de 500 ejemplares.

El Bunraku y la gestualidad de las marionetas

El Bunraku es el teatro clásico de marionetas japonés. Dichas marionetas tienen gran tamaño y son manipuladas según técnicas complejas, que llevan muchos años de entrenamiento. Para las marionetas que representan los papeles principales se necesitan tres titiriteros. Cada uno se especializa en el movimiento de una parte del cuerpo de la marioneta. Los titiriteros visten de negro (y llevan un gorro en su cabeza, excepto el titiritero principal) pero están en el escenario, están a la vista del público. Lo interesante es que ellos están capacitados para no realizar ningún tipo de gestualidad, con el fin de no eclipsar el lugar central de las marionetas en la representación teatral. Las emociones sentidas deben transmitirse a las marionetas a través de los movimientos de estas.

Eu Japan Fest

El titiritero principal no debe moverse al compás de la marioneta ni hacer gestos de ningún tipo. Es como un lugar vacío, que no se esconde pero, al mismo tiempo, que no se deja ver. De esta manera, transmite a la marioneta lo necesario para que esta cobre vida.

Además de la manipulación de los títeres, también está la interpretación del laúd shamisén y el canto del narrador que entona la historia. El shamisén no sólo aporta la melodía, como si se tratara sólo de un acompañamiento. Es el que transmite las emociones al público.

Yokohama Noh Theater

Lo interesante es esa transmisión del gesto y de la emoción a una marioneta que cobra vida gracias a que quienes están en el escenario ocupan un lugar de no-realización, o de no-expresión. En todo caso, el gesto debe poder pasar por ese lugar vacío que representa el titiritero para llegar a la marioneta y entonces, al público.

Fuente: Toshio Kawatake, “El estilo y belleza del Bunraku”, en Artes Escénicas de Japón (Enciclopedia web de artes escénicas realizada por Mauricio Martínez), URL: www.japonartesescenicas.org

Imagenes:
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