Curso sobre cine y literatura: Kobo Abe

La identidad y lo extranjero en la literatura de Kobo Abe

Dictado por Dra. Cynthia Acuña-Matayoshi
Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires

 

El curso “La identidad y lo extranjero en la literatura de Kobo Abe” se propone acercar a todos aquellos interesados en el cine y la literatura japonesa la producción literaria de Kobo Abe, así como sus colaboraciones cinematográficas, junto a Hiroshi Teshigahara y Toru Takemitsu. La propuesta es trabajar en el cruce entre literatura, cine y teatro. Los ejes que atraviesan el curso son: ficción y realidad, lo representable y lo que no tiene representación.

Kobo Abe es un autor clave de la literatura japonesa del siglo XX porque pone de manifiesto la crisis del sujeto de la posguerra, al tiempo que aborda temas que son universales, que trascienden el campo de “lo japonés”. Se trata de examinar su obra desde aquellos tópicos que nos permitan pensar el problema de la identidad y de lo extranjero (la figura de la arena, el rostro, las máscaras). El curso se divide en tres instancias: una introducción histórica, una aproximación teórica y la lectura y discusión, en clase, de su obra.

La identidad y lo extranjero en la literatura de Kobo Abe

Cronograma abreviado de clases y temas

  • Clase 1: Textos de ruptura en la literatura japonesa. Mapa para construir al sujeto moderno japonés.
  • Clase 2: La impronta escénica de Kobo Abe.
  • Case 3: Lectura y discusión de fragmentos de la novela El rostro ajeno.
  • Clase 4: Tópicos de la literatura abeana: las máscaras. Las máscaras en el teatro japonés
  • clase 5: Proyección de fragmentos del filme “La cara de otro”. Discusión sobre los tópicos del filme.
  • Clase 6: Lectura y discusión de la novela La mujer de la arena. El tópico de la arena. La transformación del yo.
  • Clase 7: Proyección de fragmentos del filme “La mujer de la arena”. Discusión sobre los tópicos del filme.
  • Clase 8: Toru Takemitsu. La música proviene del silencio. Relación de la música con la literatura de Kobo Abe.
  • Clase 9: Toru Takemitsu: Discusión a partir de escuchar fragmentos de sus obras. Lo representable y lo que no tiene representación.
  • clase 10: Clase de cierre

Se trata de un cronograma resumido. En clase se entregará el programa definitivo con todos los temas y la bibliografía correspondiente.

CODIGO DEL CURSO: 71
DÍA: Sábado 11 a 13hs
LUGAR DE DICTADO: aula 226 (Puán 480)
FECHA DE INICIO: 13 de abril
FECHA DE FINALIZACION: 22 de junio
No arancrelado
CARGA HORARIA: 20hs

La inscripción se realizará on line en la página web de filosofía del 18 de marzo al 8 de abril de 2013. 

Informes sobre la inscripción, consultar: Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil. Personalmente: Puán 480, Oficina 226 (2º piso)- de 10 a 18 horas Telefónicamente: Tel. 4432-0606 / 1883 Internos 101 / 128

Por correo electrónico:
seube@filo.uba.ar
inscripcionesseube@filo.uba.ar
informacionesseube@filo.uba.ar

Para realizar consultas sobre el curso (que no tengan que ver con la inscripción, ya que esta se realiza exclusivamente por vía de la página de filosofía) escribir a uchina.letras@gmail.com

 

Imagen: http://www.tumblr.com

 

Comentario sobre La mujer de la arena

La figura de la arena

“Arena: conjunto de partículas que proviene de la disgregación de los fragmentos de roca” (Abe, 1998)

 

Suna no onna - Uchina

Voy a referirme a Kobo Abe. Se trata de un autor que ha escrito no sólo novelas, sino también cuentos, poesía, dramaturgia y guiones de cine. La novela La mujer de la arena (Suna no onna, 1962) fue adaptada al cine y dirigida por Hiroshi Teshigahara (1927-2001) en 1964.

Ryukichi Terao, traductor de Kobo Abe al español, ha señalado que “las obras de Abe tienen un poder destructivo, capaz de desmoronar nuestra visión convencional del mundo, y de ahí viene el peligro de su literatura” (Terao, 2012).

La mujer de la arena trata lo que le sucede a un coleccionista de insectos que se pierde en las dunas, es capturado por unos aldeanos y es obligado a vivir en un pozo muy precario, con una mujer. Después de siete años, el hombre es dado por muerto.

En la novela cobra un lugar fundamental la figura de la arena. La arena es presentada como un ser que corroe, que tiene cuerpo y casi parece tener vida propia. El protagonista tiene que vivir con la arena, moldear su vida a esta sustancia extraña, húmeda, agresiva, que todo lo invade y lo destruye. Cito: “Desde el punto de vista de la arena, las cosas que poseen forma están vacías. Lo único verdadero es la corriente de arena que niega la existencia de todas las formas” (Abe, 1998: 43). La vida en el pozo tiene un ritmo, que poco a poco, en la novela, comienza a ponerse en evidencia para el lector. Se trata de una serie de repeticiones, de cierta monotonía, la monotonía de la arena. En un primer momento, el personaje se opone a ella. Pero luego, sucede que va acomodándose a ese ritmo hasta el punto de adaptarse a él. Esa acomodación tiene un sentido mortífero y paradójico. Por un lado, implica aceptar las condiciones de existencia –de una existencia impuesta: la detención ilegal-. Por otro lado, es la derrota de una elección, la de la libertad.

Creo que en la novela de Abe podemos apreciar la aparición de un yo ajeno, en relación a la arena. La arena no es un doble, no es un otro que se opone al sujeto como un alter ego. Es un elemento que aparece como exterior pero que anida en su interior. Sus movimientos y sus cambios lo modifican hasta el punto de dar origen a “otro yo” (Abe, 1998: 200). Hacia el final de la novela, hay ciertos pasajes en los cuales el discurso se invierte. La detención ilegal se transforma en un “perjuicio natural” (Abe, 1998: 185) y aparece una voz que le pregunta si no es él, finalmente, el que le está causando un perjuicio a la arena. Aparece la enajenación pero no bajo la forma de la locura. El hombre no se vuelve loco. El hombre se ha acomodado a lo más mortífero de sí mismo.

Sin pretender hacer una reducción en la literatura de Abe, cabe preguntarse si esta construcción del yo podría emparentarse con la conceptualización que hace Freud del yo en la segunda tópica (1923), según la cual el yo tiene en sí mucho de inconsciente. Ese elemento extraño del yo es el ello, un caldero pulsional que comanda el accionar del yo, como el caballo a su jinete: “así como al jinete, si no quiere separarse del caballo, no le queda… más camino que conducirlo adonde quiere ir, de igual modo el yo suele transmutar en acción, como si fuera propia, la voluntad del ello” (Freud, 2011: 61). La voluntad de la arena es como la voluntad del ello, tiene como fin último, la destrucción: “Mientras los vientos soplen, los ríos corran y los mares de agiten, nacerá grano por grano la arena de la tierra, y como un ser viviente, se esparcirá por doquier. La arena nunca descansa. Silenciosa pero certeramente, invade y destruye la superficie del planeta” (Abe, 1998: 20)